Hablemos de la creación de valor compartido

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Autora: Lunín Pereda Villa

Debido a la crisis del Covid-19, todos, personas y negocios, estamos en un proceso de reinvención. Hablemos de un concepto muy útil a considerar para dicho proceso: la creación de valor compartido.

Desde principios de los 2000, han crecido las empresas que toman lo social como parte central del negocio. Su objetivo es generar rentabilidad económica al mismo tiempo que crean valor social.  Son empresas creadas con base en el concepto de creación de valor compartido. ¿Esto qué quiere decir?

El principio de creación de valor compartido es la capacidad de una empresa de crear valor económico y social. Esto, a través de sus políticas y prácticas operacionales.  

La primera vez que leí este concepto, fue en un estudio de la Universidad de Harvard a cargo del profesor Michael Porter. Él plantea que, las empresas deben reconectar su éxito de negocios con el progreso social. La responsabilidad social corporativa suele ser un tema discrecional de las compañías, ajeno a las utilidades. Cuando se habla de creación de valor compartido, el tema social se vuelve parte integral de la maximización de utilidades. Se convierte en un tema central de la empresa.

Es posible redefinir el propósito de las empresas con base en este concepto. De esta forma, se promueve la innovación, crecimiento y productividad. Existen 3 formas de crear valor compartido:

  • Redefinir los productos y mercados. Innovación en los productos para alcanzar mercados subatendidos de gran potencial. 
  • Redefinir la productividad en la cadena de valor. Buscar mayor eficiencia en las actividades de la compañía. Un ejemplo mencionado por Porter y que rescato es el de Wal-Mart. La compañía redujo sus empaques y recortó 160 millones de kilómetros en las rutas de entrega de sus camiones. Con esto, disminuyó las emisiones de carbono y ahorró US$ 200 millones en costos.
  • Permitir el desarrollo de clusters locales. Contribuir al desarrollo de tus proveedores. Un caso que considero muy exitoso en este punto es la empresa de chocolates Pacari. Ésta trabajó de la mano con los agricultores de Ecuador para desarrollar la industria del cacao en el país.

En principio, el esfuerzo y la inversión pueden parecer altos. Sin embargo, los beneficios a largo plazo van más allá de dicha inversión. En Chile, son cada vez más los emprendedores que se unen a esta tendencia. Esto a través de la creación de “Empresas B”. Su objetivo es generar un triple impacto positivo: económico, social y medioambiental.

Las crisis nos sacan de nuestra zona de confort. Nos impulsan a probar nuevas cosas y traen grandes oportunidades. Mientras trabajas en tu próximo proyecto, ¿qué tal considerar la creación de valor compartido? ¿cómo transformaría tu negocio?

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1 comentario

Intraemprendimiento: Aportar desde la innovación – SOCIEDAD EN CONSTRUCCIÓN · 2 julio 2020 a las 10:40

[…] me permitió desarrollar una de mis pasiones. Tener un impacto social a través de la creación de valor compartido. Además, me abrió puertas a nuevas posiciones y me dio grandes amistades. Sea cual sea tu causa, […]

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